Nuestro modelo de competitividad se basa en la inversión en la mejor tecnología
disponible en cada momento, en todos los procesos, desde la preventa hasta la
logística, pasando por los sistemas de gestión.
Esta apuesta por la tecnología nos ha hecho pioneros en el sector embotellador,
al cual hemos incorporado avances tecnológicos no específicos de nuestro ámbito.
Los avances desarrollados se han implantado en primer lugar en la Planta del
Vallés, desde donde se han ido extendiendo al resto de factorías.
Todos los procesos de la compañía son controlados desde nuestro centro de
comunicaciones de Martorelles, siendo capaces de conocer en tiempo real el
stock, el estatus de la producción o los pedidos recogidos por los comerciales
desde cualquier punto de la geografía.